Lavarse bien las manos, una defensa simple contra enfermedades

Lavarse las manos bien, durante 20 a 30 segundos, puede ayudar a prevenir hasta 200 enfermedades habituales, según Salud Digital. Los detalles y los pasos correctos, en nuestro reportaje.
En pocas palabras
- Las manos concentran virus, bacterias y hongos que pueden causar enfermedades respiratorias y digestivas, como el COVID-19, la neumonía, la hepatitis A y el cólera.
- Lo recomendado es lavarse con agua y jabón entre 20 y 30 segundos, ocho veces al día, o usar un desinfectante con 60 % de alcohol.
- Según UNICEF, en 2015 más de 300.000 niños menores de cinco años murieron en el mundo por enfermedades diarreicas ligadas a la falta de agua, saneamiento e higiene.
En la superficie de las manos viven, de forma invisible, gran cantidad de microorganismos como virus, bacterias y hongos. Estos se transmiten al tocar a una persona enferma o portadora, y pueden provocar enfermedades respiratorias y digestivas, entre ellas el COVID-19, la neumonía, la hepatitis A y el cólera.
Cada 5 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Higiene de Manos, una fecha para recordar a la población la importancia de prevenir estas enfermedades con un hábito tan básico como el lavado de manos.
La medida más eficaz de higiene personal es lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 a 30 segundos, ocho veces al día. Si no hay agua y jabón, también se puede usar un desinfectante de manos que contenga 60 % de alcohol. Según Salud Digital, este gesto puede ayudar a prevenir hasta 200 enfermedades habituales, sobre todo en los niños, que son más vulnerables al contagio.
Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en 2015 más de 300.000 niños menores de cinco años murieron en el mundo por enfermedades diarreicas ligadas a la falta de agua, saneamiento e higiene. Por eso, la agencia insta a niños, familias y comunidades a convertir el lavado de manos en una práctica constante.
Hay que lavarse las manos antes y después de comer, al sonarse la nariz, toser o estornudar, después de ir al baño o cambiar el pañal a un bebé, al tocar la basura, después de tener contacto con animales y tras visitar parques, plazas, mercados o usar el transporte público.
Para hacerlo bien, siga estos cinco pasos: mojarse las manos con agua; aplicar jabón suficiente para cubrirlas; frotar toda la superficie, incluido el dorso, los espacios entre los dedos y debajo de las uñas, durante al menos 20 segundos; enjuagar bien con agua; y secarlas con un paño limpio o una toalla de un solo uso.
¿Por qué te importa?
Un hábito sencillo y gratuito puede reducir contagios en casa, en la escuela y en la comunidad, sobre todo entre los niños, que son los más vulnerables.